España quiere café y tabaco en el trabajo

¿Está amenazado el tradicional descanso de los españoles en el bar?

El nuevo gobierno socialista electo de España está contemplando la introducción de una cláusula a sus nuevas leyes de registro para los trabajadores que verían que sus recesos no oficiales no sean pagados.

Las nuevas pautas, dirigidas en gran medida a garantizar que los empleados reciban su pago por las horas extraordinarias, podrían ser contraproducentes para los trabajadores, ya que sus descansos sagrados fuera de la oficina reducirán sus salarios.

Lo mismo se aplicaría a cualquier tiempo pasado fuera del trabajo durante las horas de trabajo estándar.

Los grupos empresariales españoles, tal vez disgustados por la posibilidad de tener que pagar más de 2.6 millones de horas extraordinarias que hasta ahora no se han pagado, han apoyado esta medida prospectiva.

“Los trabajadores españoles reciben dos horas al día para varios descansos: almuerzo, una llamada telefónica personal, para estirar las piernas, para fumar un cigarrillo o para tomar un café”, dijo la secretaria de empleo de España, Yolanda Valdeolivas, a representantes de la empresa española.

“No tendría ningún problema si este tiempo se redondea y se divide entre las horas de trabajo efectivas y el tiempo no efectivo no pagado”.

Foto: Arkangel / Flickr

Los críticos calificaron la medida propuesta como “unidimensional” y “poco realista”, pero Valdeolivas respondió afirmando que siempre ha existido un control exhaustivo de las horas efectivas en el trabajo en España y que esto es “puramente una formalización de una cuestión de poca importancia”.

“Le daremos a las compañías algo de tiempo para presentar los sistemas generales de control de entrada y salida”, agregó.

Las pautas actuales del gobierno hacen una distinción entre las pausas obligatorias y otras, pero esta nueva propuesta incluiría fumadores y empleados más inquietos agrupados con otros trabajadores que necesitan pausas regulares por razones más justificables.

A principios de este año, el gobierno socialista de España introdujo una nueva ley que exige a los empleadores que mantengan un registro adecuado de las horas de trabajo, lo que hace que la práctica de registrar la hora de entrada y salida sea efectiva, de modo que se puedan medir las horas extra.